Septiembre de 2005 es la fecha objetivo para la publicación de la norma ISO 22000, la nueva norma para los sistemas de gestión de la seguridad alimentaria, que pretende asegurar que no existan eslabones débiles en la cadena alimentaria. La norma ISO 22000 puede ser aplicada a organizaciones que van desde los productores de piensos, producción primaria, industria alimentaria, etc., hasta organizaciones interrelacionadas tales como productores de equipos, material de envasado, productos de limpieza, aditivos e ingredientes. Una información completa sobre la nueva norma puede encontrarse en el artículo: "ISO 22000 to ensure integrity of food supply chain" (Ver artículo) de la revista ISO Management Systems'. Los fabricantes y suministradores de alimentos han estado haciendo frente a un creciente número de normas relacionadas con la seguridad alimentaria, tales como la del British Retail Consortium (BRC), norma relacionada tanto con la producción de alimentos como con la fabricación de material de envase y embalaje, la International Food Standard (IFS), EUREP-GAP y Good Manufacturing Practice (GMP). Muchas empresas necesitan estar certificadas de acuerdo a varias de estas normas, lo que puede suponer unos costes innecesarios y duplicar los esfuerzos. Un gran número de cadenas de distribución (supermecados), solicitan todavía la certificación de acuerdo a una norma específica, tal como BRC o IFS y no aceptan, por ahora, ninguna de las normas alternativas aprobadas. Esta nueva norma internacional, que está a punto de ser publicada, ofrece una buena solución a estos problemas. Sin embargo, la aceptación de los distribuidores y el deseo de usarla como una base para controlar la seguridad alimentaria en todas las fases de la cadena alimentaria, se convierte en un condicionante para que sea un éxito. La ventaja importante de ISO 22000 es que puede usarse en toda la cadena. Además, es aceptada a nivel internacional y cubre casi todos los requerimientos de las normas que aplican a los minoristas. La diferencia importante con respecto a las normas como BRC e IFS, es que ISO 22000 no tiene una lista detallada de requerimientos para las buenas prácticas. Siendo realistas, es imposible confeccionar una lista completa que cubra todos los requerimientos para todas las empresas y todas las situaciones. No obstante, ISO 22000 requiere la implantación de buenas prácticas y espera que las empresas definan las prácticas que le son apropiadas. Y, como resultado, la norma incluye referencias a varios códigos de buenas prácticas internacionalmente reconocidos y relacionados con el Codex Alimentarius. Si todos los distribuidores aceptan ISO 22000 como base para la implantación de los requerimientos de un sistema de gestión y solamente necesitan un número limitado de requerimientos adicionales, el amplio solapamiento entre normas y auditorías de certificación desaparecerá, lo que, con toda seguridad, redundará en un beneficio para las industrias alimentarias. Fuente: http://www.iso.org/iso/en/commcentre/pressreleases/2005/Ref959.html |