de las diferentes administraciones de ámbito nacional e internacional y partiendo de los criterios de coordinación, formación, información y contingencia. Se establecerá así un plan global para las empresas del sector que deberán elaborar sus planes específicos según las necesidades particulares de cada centro de trabajo según medidas de prevención y adaptado a la evolución real de la pandemia para minimizar su incidencia en las empresas y entre los trabajadores agroalimentarios.
Se trata de establecer una hoja de ruta con itinerarios definidos que permita reaccionar a tiempo ante la evolución y el impacto de la Gripe A, poniendo en marcha todas las medidas recomendadas por el Ministerio de Sanidad.
En su primera reunión, el comité ha estudiado y analizado algunas de las cuestiones y pautas a seguir, como las medidas de prevención y control de la enfermedad, posibles recomendaciones organizativas y medidas de coordinación formación y comunicación en los centros de trabajo.
El objetivo es que dichos centros estén preparados para preservar la salud de sus trabajadores y evitar el contagio, pero también que la actividad habitual de la empresa o centro de trabajo no se vea afectada por la pandemia.
Asimismo, el comité ha incidido en la necesidad y conveniencia de los mensajes y contenidos, recomendando que sean claros, concisos y que en ningún caso entren en conflicto con las recomendaciones de las diferentes administraciones intervinientes, evitando en todo momento la saturación informativa y el alarmismo.
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